MÉTODO ABBEY

Método Efectivo para Aprender Idiomas Desde Casa

En Abbey Idiomas te ofrecemos clases en directo online, personalizadas, con profesorado nativo cualificado y horarios flexibles para que aprendas a tu ritmo. Llevamos enseñando idiomas online desde 2017.

Con nuestro método de enfoque comunicativo, disfrutarás de  atención individualizada y de material educativo adaptado a tus necesidades. Desarrollarás tu competencia comunicativa lingüística  trabajando fluidez, vocabulario, gramática y pronunciación de forma efectiva, natural y lúdica.  Además, tendrás recursos adicionales en nuestra plataforma Campus Abbey, y podrás solicitarnos la grabación de una clase si necesitas revisarla.

Horarios Flexibles

Organiza tus clases. Tú decides el día y la hora que mejor se adapten a tu rutina.

Clases de 45 o 60 min.

Escoge la duración que mejor se ajuste a tus necesidades y ritmo de aprendizaje.

Profesorado Nativo

Equipo compuesto por docentes nativos con amplia formación y experiencia.

Grabación de Clases

Solicita acceso a las sesiones para revisarlas cuando quieras.

Desde cualquier lugar

Solo necesitas conexión a internet y un lugar cómodo. Aprende donde quieras.

Asesoramiento y coaching lingüsitico

Respuesta personalizada e individualizada a tus necesidades.

Grupos muy reducidos

Cuatro personas de media por grupo. Clases muy participativas con alta interacción verbal entre profesorado y alumnado.

1. El idioma se aprende usándolo

Nuestro método parte de una idea sencilla y muy contrastada: un idioma no se aprende memorizando reglas, se aprende necesitándolo. Por eso en nuestras clases se habla, se escucha, se discute y se resuelven situaciones reales en el idioma que estás aprendiendo, desde el primer día.

La gramática no desaparece: aparece cuando hace falta. Se explica en el momento en que la necesitas para decir lo que quieres decir, no en una lista que hay que aprenderse antes de poder abrir la boca. Esa diferencia, que parece pequeña, es la que separa a quien lleva años estudiando inglés de quien de verdad se atreve a usarlo.

2. Cuatro personas por grupo. O una

Nuestros grupos son superreducidos: unas cuatro personas, a veces una más y a veces una menos. No es un detalle de marketing, es la condición para que el método funcione y para que tu clase sea de verdad participativa. En un grupo de veinte alumnos hablas dos minutos por clase; en uno de cuatro, participas todo el rato.

Y si prefieres avanzar a tu ritmo, tenemos clases particulares uno a uno, donde el temario se construye entero alrededor de tus objetivos.

3. Si vas a por un examen, mejor individual

Lo vemos constantemente: alumnos que llevaban tiempo en clases grupales —a veces en otra academia, a veces con nosotros— y que, cuando se acerca la fecha de su examen oficial, no avanzan al ritmo que necesitan. No es que el grupo esté mal dado: es que un grupo no se puede parar a trabajar solo lo que a ti te falla, y un examen se aprueba precisamente ahí, en esos puntos concretos que te restan puntos. Por eso, para preparación de exámenes apostamos por las clases particulares: toda la clase gira alrededor de tu writing, tu speaking o ese tipo de pregunta del listening que te descoloca, con un plan que se ajusta según avanzas.

4. Nativos, y además titulados

Ser nativo no basta para enseñar un idioma, igual que hablar español no convierte a nadie en profesor de español. Nuestro profesorado es nativo y cualificado en la enseñanza de idiomas, con experiencia en exámenes oficiales internacionales.

Aprendes el idioma como se habla de verdad —con su acento, sus expresiones y su cultura— pero con alguien que sabe por qué te atascas en un punto concreto y cómo sacarte de ahí.

5. Online, y también en tu casa

No somos una academia solo online: también podemos enviar un profesor a tu domicilio en Madrid o en Alcalá de Henares. Si prefieres tener a alguien delante, o combinar las dos modalidades, dínoslo y lo organizamos.

6. Empezamos sabiendo dónde estás

Antes de la primera clase hacemos una evaluación inicial gratuita con nuestro coordinador académico. No es un examen: es una conversación para entender tu nivel real, para qué necesitas el idioma y en cuánto tiempo.

De ahí sale tu plan. Quien prepara una entrevista de trabajo en tres meses y quien quiere leer novelas en versión original no necesitan el mismo curso, aunque tengan el mismo nivel. Si quieres, empieza por nuestra prueba de nivel online gratuita.

7. La clase no termina cuando cierras el portátil

Todos nuestros alumnos tienen acceso a Campus Abbey, nuestra plataforma abierta las 24 horas: el material digital del curso, tu calendario y más de 200 cursos gratuitos para seguir explorando por tu cuenta. Y si necesitas revisar una sesión, puedes solicitarnos acceso a la grabación.

8. Y un sitio donde practicar sin nota

Los viernes por la tarde organizamos una sesión de conversación gratuita en grupo por videoconferencia (según demanda), incluida en tu matrícula. Sin temario, sin corrección constante y sin presión: solo gente hablando. Es donde muchos alumnos descubren que ya se defienden mejor de lo que creían.

9. Flexible de verdad

Elegimos el horario contigo, no al revés. En las clases particulares puedes reprogramar avisando con un mínimo de 24 horas, y dispones de un año entero para consumir tu bono. Aprender un idioma siendo adulto significa encajarlo entre el trabajo, la familia y todo lo demás: nuestro método lo da por hecho.

10. ¿Empezamos?

La evaluación inicial es gratuita y no compromete a nada. Escríbenos a info@abbeyidiomas.com, llámanos al +34 722 25 13 29 echa un vistazo a nuestros cursos en grupo, a las clases para niños y adolescentes o a los cursos intensivos.